Skip to content

Torta volcada de manzana

Una vez leí que el postre, como hecho consumado de las sociedades humanas, es la más clara muestra de civilización que existe. Esto uno puede interpretarlo de varias formas, algunas de ellas medio facha, otras mercantilistas y hasta utilitarias. Pero también está la forma bonita: esa que nos recuerda el placer de la comida. Si comer es un placer, el postre viene a ser algo así como la consumación del acto: la pequeña muerte. El postre no se necesita para nada, una se lo come porque es rico. No llena, se come cuando ya una está satisfecha. No es el plato fuerte, porque todos seríamos como bolas. Es el postre. Un pequeño lujo que una se da después de un día cansado, después de cocinar para un montón de carajillos malcriados que no se quieren comer la comida. Una licencia, se puede decir…

P1040922

Obsérvese la decadencia en la imagen anterior. Esta se alcanza poniendo a fuego medio, en una sartén de hierro, 1 de barra de mantequilla con 3/4 de taza de azúcar moreno. Cierre los ojos e imagine el aroma. Abra los ojos y cocine, que si no se le puede quemar todo. Pele 4 manzanitas verdes de las peques, sáqueles el corazón y córtelas en gajos (trate de que sean todos del mismo tamaño, pero si no le sale, no se estrese). Cuando este azúcar vaya comenzando su hervor, coloque los gajos de manzana de forma ordenada (no se queme), como se ve en la imagen a continuación:

P1040923

Delicia. No hay otra palabra. Baje el calor. Mientras el aroma de este manjar le invade toda la casa, vaya preparando lo que sigue. Le pongo primero la lista de ingredientes, para que no nos hagamos bolas:

2/3 de barra de mantequilla

2/3 de taza de azúcar

2 cditas de esencia de vainilla

1/2 taza de natilla

1 1/2 tazas de harina

1 1/2 cditas de polvo de hornear

2 huevos

1 pizca de sal

canela en polvo

1 manzanita extra, pelada y cortada en cuadritos

Entonces, mientras aquellas manzanas se llenan de azúcar caramelizado en la sartén de hierro, usted le va dando a lo que sigue: bata la mantequilla con el azúcar hasta que estén cremositas. Agregue la vainilla y los huevos, y siga batiendo. Siga con la natilla. Aparte, mezcle la harina con el polvo de hornear antes de agregarlo gradualmente a la taza de la batidora y revolver despacio hasta que apenas esté todo mezclado. Ahí, proceda a agregar los cuadritos de manzana. Ahora precaliente su horno a 180 ºC y quite la sartén del fuego. Con cuidadito, vaya colocando la mezcla de la torta encima de las manzanas caramelizadas, y distribúyala con una espátula para que cubra toda la sartén.Ahí, hágale un bang! con la canela. Lleve su sartén al horno durante unos 20 minutos, digamos.

Hagamos una pequeña pausa para conversar sobre la sartén de hierro. Debe ser TODA de hierro, porque usted la va a meter al horno. ¿Quiere que se le queme la casa? Entonces meta al horno solo sartenes de hierro. Gracias.

Ya salió esto del horno, y más o menos se ve como así:

P1040928

Eso es una torta de manzana que recién horneamos. La vamos a dejar en esta sartén un ratito, para que se vaya enfriando y se asiente. En unos diez minutos le podemos dar la vuelta en un platón, porque es una torta volcada. Para volcarla, busque un plato grande, más grande que la sartén. Póngase un guante aislante de calor. Levante la sartén y sosténgala en la palma de su mano enguantada. Con la otra mano, presione el plato encima de la sartén y proceda a volcar. Y el resultado es algo como así:

P1040931

Reitero, vieras la delicia. Así, calientito, con una bola de helado… no hay palabras. Pruébelo. Vale la pena. Y también vale la pena comprarse una sartén de hierro en caso de que no tenga :)

*La receta original es de Ree Drummond, quien a su vez la adaptó de Sara Moulton. Apúntese usted al mashup y nos cuenta!

visto 4630 veces por 818 visitantes

Navidad

Perdiendo el miedo

Mi fijación con el tagliatelle

El extraño mundo de las bebidas naturales

Revisitando el pan que no se amasa, o panadería para dummies

Esta navidad

Ácido y dulce: barritas de limón

birraburguesas

Tilapia con coco