Queque de yogurt

Ayer, en horas de la tarde, hice el pomposo anuncio de un queque de cereza y buttermilk que fue… un completo fail. Quedó empapado, se hizo moronas cuando traté de sacarlo del molde y quedó olvidado encima del desayunador hasta esta mañana. Ahora mismo se encuentra metido en el horno con una cubierta de azúcar y canela, esperando lograr pasar por una tarta de ciruela y miga cuando termine de tostarse. Luego les cuento.

Esta tarde… abro paréntesis. Tengo cocina nueva. Y es más grande que la anterior. Y tiene más muebles. Y aunque costó tiempo y dinero conectar una cocina de 220 a una instalación de 110, valió la pena: tengo, conmigo, en esta nueva cocina, un horno que nunca pensé que llegaría a ser mío. Por eso horneo como loca. Dicho esto, cierro paréntesis.

En este momento estoy sentada saboreando un experimento que salió de las ganas de hacer un queque que sí quedara bien. La receta original, tomada del recetario de Ree, es absolutamente diferente, pero como no tenía muchos de los ingredientes decidí improvisar una receta basada en esa pero más personalizada.

El queque quedó bastante bueno, un poco seco para mi gusto, pero creo que eso se puede cambiar a punta de sustitución. Lo que encontré en mi casa fue un yogurt de melocotón, y eso fue lo que utilizamos. Para efectos de prueba y error, la próxima vez voy a utilizar el aceite de canola y no el de oliva. Y sacaré los huevos de la refri un buen rato antes.

Queque de yogurt de melocotón con cobertura de mermelada de mango.

Para el queque:

1 1/2 tazas de harina

2 cditas de polvo de hornear

1/2 cdita de sal

1 taza de yogurt de melocotón

3 huevos

1 cdita de vainilla

1/4 taza de azúcar

1/2 taza de aceite de oliva

¿Y cómo?

Primero revuelva los ingredientes secos y resérvelos por ahí. Después proceda a mezclar todo lo demás en otra taza. No revuelva mucho, no hace falta. Cuando esté todo incorporado, mezcle poco a poco los ingredientes secos. Haga todo esto con cuchara de palo, a mano,  despacio. Sospecho que si lo bate con la batidora, el resultado final será un tostel.

Esta mezcla va al horno en un molde de pan cuadrado que ya usted engrasó y enharinó previamente. Dele 250 °C por aproximadamente 45 minutos. Compruebe que ya está listo utilizando el viejo truco del palillo de dientes.

Cuando el queque esté listo, sáquelo del horno y déjelo enfriar en el molde por unos 15 minutos antes de volcarlo. Mientras este proceso se desarrolla, evite la curiosidad de probarlo dándose a la tarea de hacer la jalea de mango.

Jalea de mango

1 manga madura mediana

El jugo de 1/2 limón ácido

1/4 de taza de azúcar

1/4 de taza de yogurt de melocotón del que le sobró (porque tiene que comprar un tarro de los grandes).

Esto es sencillo: el mango va a fuego lento con el azúcar y el limón ácido. No se preocupe por los pedazos, estos los deshace con un tenedor mientras se cocina. Déjelo al fuego durante al menos 15 minutos, removiendo siempre. Justo antes de retirar del fuego incorpore el yogurt y mézclelo con energía, que quede bien revuelto. Deje descansar la mezcla hasta que enfrie y ahora sí, desmolde el queque en un platón. Con cuidado, déle la vuelta, que quede cara arriba. Cúbralo con la mermelada de mango y yogurt y coma varias porciones seguidas, de por sí,  hoy es domingo, y con el cafecito de la tarde… no hay palabras.

2 responses to “Queque de yogurt”

  1. Maria Ling

    Muy mala presentación la jalea de mango debe quedar dura,m con mejor consistencia.

  2. furia

    Hola maría. Pues eso depende de el gusto de cada quien, ¿no te parece? A mí, personalmente, esta es la consistencia del mango que me gusta. Como puedes ver en la receta, incluso lleva yogurt. No es una mermelada seca, de las que se untan en el pan, sino una jalea cremosa, que acompaña muy bien un queque seco o una crepa.

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