Soy muchacha de campo y pic nic. Me gusta comer en el patio, tomar vino de día y pasar 4 horas seguidas frente a la mesa, comiendo sin parar. Afortunadamente no estoy sola: Will y Protti, de quienes ya hablamos días atrás, son tan golosos como yo. Ahora que estamos en verano, y que me destruí la espalda poniendo zacate en el patio de atrás para utilizar la más pro de las parrillas, que conseguí a través de tratos dudosos con Vivi -de quien alguna vez vamos a hablar-, quiero hacer parrillada todos los domingos. Todos.
Por ejemplo, aquí hay un chorizo, delicadamente enroscado sobre sí mismo por las talentosas manos de Protti. Él conoce. A los expertos se les deja esa parte. Pero hablemos del menú. El domingo antepasado hicimos choripán, con chimi casero preparado también por Luis. También hubo una deliciosa punta de solomo revestida de pimienta negra. Escabeche de sandía. Tortilla de patatas con hongos crimini. Espárragos asados. Queque esponjoso de coco con limón. No les quiero hacer muy largo el cuento, pero así se miraba la mesa:
Comimos sin parar. Hizo solcito. Bebimos tintos de verano. Y lo más importante: compartimos con amigos. Nos acompañaron Sergio y Juandi, Kris y Edu. Ah, y Adrián Coto, que tomó las fotos.
Pero hoy solo venía a hacerles la boca agua. Mañana, con tiempo, les cuento cómo se prepara un escabeche de sandía, cuya receta funciona igual de bien con cualquier fruta de la estación: manga madura, melón, piña, guayaba, fresa… Se van a caer para atrás



Qué maravilla de menú. Me han entrado unas ganas terribles de que pase el invierno para empezar a hacer parrilladas por aquí también. Espero ansiosa la receta del escabeche
mae, ese asador si que es algo sobrenatural. deberías echarte un articulillo sobre tus asadores favoritos <3