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Hummus

Tuesday, June 1st, 2010

No me gustan los garbanzos, pero me encanta el hummus.  Esta aparente contradicción me sorprende y agrada y ahora que descubrí que no tengo que esperar a encontrar un restaurante de comida árabe para comer hummus, el mundo se convierte en un mejor lugar.

El hummus es el plato perfecto para cuando invitan a los amigos a la casa, para picar frente al tele, para llevar a una fiesta.

Pasé de ensayar por primera vez la receta y jurar no volverla a hacer (porque tardé todas las horas del mundo pelando garbanzos) a haberla repetido por lo menos una vez por semana. De hecho, hice un video compartiendo técnicas, ingredientes y consejos para que se animen ustedes también.

No tengo una única receta, he leído por todas partes diferentes versiones y mi receta es una versión libre de todas ellas. El cálculo de ingredientes es a ojo. Mi procesador de alimentos es pequeñito también entonces usualmente hago la mitad de lo que dicen las recetas. Lo bueno del Hummus es que mientras tengas garbanzos molidos, todo lo demás es extra. Claro, que si me preguntan a mi, si no tiene ajo y tahine (ajonjolí) no vale la pena. Pero si ustedes son quienes se lo van a comer con más ánimo si le quitan o ponen algo, enhorabuena.

El video lo pasamos en el programa TodoloqueHay.com en el episodio de la mentira… porque hacía pocas semanas había declarado en vivo que nunca más lo haría en casa.

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La Crema Catalana y cómo rescatarla (o no echarla a perder)

Monday, May 3rd, 2010

Pues a veces uno cocina con las mejores intenciones y termina echando a perder la comida.  En unos casos mejor tirar a la basura las cosas y comenzar de cero nuevamente, pero en otros casos los ingredientes nos exigen que busquemos soluciones creativas.

La Receta:

Una crema catalana. Básicamente es leche aromatizada con cáscara de limón y canela, a la que se le agrega azúcar y una cantidad obscena de yemas de huevo. Un poco de maicena para espesar y poner eso en una olla hasta que quede deliciosamente cremoso. Meter en la nevera y a las 3 horas sacar los moldes, espolvorear con azúcar y caramelizarla con el horno, una plancha o un soplete.  Al final se parece a la Crème Brûlée, pero ésta última se cocina en el horno en un baño maría.

Resulta que cuando uno hace la crema catalana o cualquier otra base con yemas de huevo en leche caliente hay que tener miles de cuidados para que no se nos corte la preparación.  Se las voy a dar de antemano para que no les pase lo que a mi:

  • Revuelvan constantemente y no se detengan por ningún motivo.
  • Temperen las yemas con un poco de la leche caliente antes de echar las yemas a la olla con el resto de la leche.
  • Cuidar que no se le suba demasiado la temperatura a la preparación.
  • No dejar que espese mucho antes de poner en los recipientes.

Si no hacen algunas de estas cosas, es altamente probable que terminen con huevos revueltos en el fondo de la olla. Como me pasó. Sin embargo, no todo está perdido.

Digamos que echaste a perder la crema: está separada como leche cortada o está llena de grumos. Saca la licuadora y vierte todo el contenido de la olla al vaso de vidrio.  La receta para arreglar la crema pedía “heavy cream”. Si ustedes tienen, úsenla. Yo usé un chorrito de leche entera. Estará caliente así que después de tapar la licuadora, cubre la tapa con una toalla de cocina para sostenerla. Licuar por un rato. Verán que la crema recuperará su suave textura.

Sin embargo, ya no espesará la crema al ponerla en la nevera. Nos dimos cuenta porque a las 3 horas regresamos y seguía tan líquida como un rompope. Así que ahórrense ese paso, laven bien la olla donde tenían la mezcla cocinando. En un vasito con un poco de leche fría, mezclen 1.5 cucharaditas de maicena. Ajusten el fuego muy bajito y vuelvan a echar la mezcla directo de la licuadora. Esperen que caliente un poco (sin dejar de revolver) y échenle la mezcla de maicena. Sigan revolviendo. Cuando la mezcla cubra la parte de atrás de la cuchara y ustedes al pasar el dedo queda una franja que no se vuelve a llenar de crema, es que está en su punto. Viértan la crema en los moldecitos y a la nevera.

Ahora sí, esperen un tiempo prudencial: o sea, que al poner la capa de azúcar sobre la crema, ésta tenga la superficie lo suficientemente firme como para que el azúcar no se vaya al fondo.  Pongan el azúcar sobre la crema, y pongan la crema en la parrilla más alta de su horno, y dejen que se derrita el azúcar en la superficie. Otra opción es calentar muy bien un cucharón metálico (de mango plástico para que  no se quemen) y con la parte convexa de la cuchara aplanchar el azúcar para derretirla. O como yo, si tienen un soplete, pueden darse el gusto.

Sopleteando a las 4am

Sopleteando a las 4am

Después de tanto trabajo qué tal nos fue con la crema? Pues la textura quedó como tenía que ser, pero creo que fue demasiado el esfuerzo y expectativa: nos supo a colada de maicena.  Creo que la magia de estas sencillas preparaciones es usar los ingredientes más frescos y deliciosos:  en nuestro caso pues la leche hubo que descongelarla, y los huevos eran de supermercado.  Me imagino en una finca, con leche recién ordeñada y huevos de gallina de pastoreo debe ser otro universo.  Y entonces, podré hacer la crema sin contratiempos, porque echando a perder se aprende.

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Fresas y Ricotta

Tuesday, April 27th, 2010

Las fresas estaban en baratillo en el super, así que compré una bandeja. Ya les sabía el destino.

Para hacer una salsa/mermelada/conserva de fresa, lo único que usted necesitará es:

Fresas
Azúcar.

Lo mejor es que no necesitan ser fresas bonitas. Pueden ser aquellas deformes que están al fondo de la canastita, las que no están completamente maduras o las que ya se pasaron y están a punto de hacerse puré. Como todos sabemos, cuando acomodan las fresas en las bandejas y canastas, las únicas fresas bonitas (o con una cara bonita) las encontrará a la vista. Esa única fresas bonita, sepárela y úsela para decorar el plato. No se lleva bien con las otras fresas, que insisten que ella es la que causante de los problemas de autoestima de la canasta.

Ahora sí, corte las fresas. Primero quitando el tallo y la parte más blanca de la fresa que está encima. El resto de la fresa córtela en rodajas o cubitos o tiritas, eso queda a su gusto. En mi caso, las fresas venían algo más que golpeadas, y algunas tenían pedacitos oscuros manchando el rojo y rosado… quité esas partes y todo a la olla.

Espolvoree azúcar sobre las fresas que están en la olla. ¿Cuánta azúcar? Pues tape todas las fresas y un poquito más. Si las fresas que compró están pasadas de maduras, el dulce estará en la fruta, eche menos azúcar. Si las fresas están más bien verdecitas, más azúcar ayudará a endulzar. Hágale el cálculo.

Encienda el fogón a fuego medio. Revuelva unas veces para mezclar bien el azúcar y comenzar el proceso de caramelización. Cada minuto o dos regrese a la olla y remueva otro poco. Verá que las fresas comenzarán a botar bastante líquido y se hará un poco de espuma. Baje el fuego al mínimo y deje que se siga cocinando. Revuelva de vez en cuando. Si se le seca demasiado, échele un poquito de agua y revuelva hasta que se incorpore, y nuevamente deje espesar un momento. Si está muy líquido, espere a que se baje el nivel de líquido. Pruebe con cuidado (está MUY caliente) Le falta azúcar? Agregue otro poquito.

Sirva en un vasito un poco de queso ricotta o sustituya por helado, queque, pancakes, pan, chantillí. Echele una cucharadita de fresas en almíbar. Disfrute.

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Ceviche, Seviche, Cebiche, Sebiche

Thursday, February 25th, 2010

Nada peor que tener un antojo que no puede ser fácilmente dominado. Estar en un país musulmán y querer una cerveza barata, ir a la India y tener antojo de un Churrasco Argentino, estar en Medellín y querer un ceviche.

Porque acá encontrarás ceviche, y no se parecerá en nada al acostumbrado plato cargado de limón y de ingredientes libidinosos. Acá ceviche se refiere a un coctel de camarones bañado en salsa rosada, que seguramente será rico bajo sus propios méritos pero definitivamente no cumple con los requisitos para saciar un antojo específico.

Entonces sólo había una solución: pagar una fortuna pequeña para comer un ceviche en un restaurante peruano o hacerlo en casa.

Ingredientes:

  • Pescado de carne blanca lo más fresco posible.
  • Cebolla morada cortada a la pluma.
  • Suficiente jugo de limón muy ácido para cubrir la cantidad de pescado.
  • ají peruano o si no disfruta tanto de las sensaciones fuertes, chile dulce picadito para dar color
  • Sal.
  • Ajos.
  • Cilantro.

El ceviche peruano, con el que usualmente sueño, se hace de corvina y se acompaña con una rodaja de camote bien amarillo y un pedazo de maíz sancochado con granos del tamaño de un incisivo equino, descansando plácidamente sobre una suntuosa cama de lechugas.

En Medellín no se consigue el camote, así que nos tocó improvisar y decidimos que los patacones podrían ser excelente acompañante.

La búsqueda del pescado fue ardua y compleja. Al principio nos resistimos a comprar pescado congelado, y fuimos al mercado a buscar pescado fresco. Resulta que en una ciudad a más de 15 horas de la costa más cercana no se conseguirá pescado de mar, sólo de río. El día que fuimos hacía un calor abrasador, y caminando al mediodía pudimos darnos cuenta que el mercado no era el lugar donde queríamos comprar el pescado. Montañas de pescados babosos, ni un cubo de hielo por ningún lado, nada de cajas refrigeradas, bagres bigotudos que nos miraban incriminadores, y que las únicas tilapias nos las venderían enteras y sin limpiar. Gracias, pero paso.

Así que terminé en el supermercado comprando pescado congelado importado y terminé llevando a casa unos deliciosos filetes de corvina.

los miles de limones

Ahora sí, qué se hace con el pescado que con tanta dificultad conseguimos? Se descongela en la nevera, se corta en cubos de unos 2 cm de lado. Este pescado lo pondremos a remojar en el jugo de limón al que le habremos echado unos 2 o 3 dientes de ajo bien picaditos, suficiente sal, el chile dulce o ají también finamente picado, y la cebolla cortada en tiras delgadas. Si la cebolla nos intimida por su fuerte sabor, después de cortarla pónganla en un tazón con agua y sal, esto domará el sabor y lo hará más suavecito. Agregar cilantro picadito, meter el recipiente en la nevera y esperar 30 minutos.

cebolla cortada a la pluma

Aproveche esa media hora para preparar el acompañamiento: patacones, camote, maíz, galletas de soda o lo que más le guste.

Para servir, puede hacerlo sobre un plato plano, pone una hoja d lechuga y sobre la hoja pone los cubitos de pescado y la cebolla, dejando el jugo de limón para otros usos u otros momentos (dicen que esta leche de tigre sirve para curar la goma, guayabo, rescaca e impotencia). Otra opción es “a la tica” que consiste en servir en una copa con el jugo de limón y que el comensal disfrute de todos y cada uno de los beneficios del ceviche.

¿Qué más queda? Disfrutarlo!

ceviche de corvina

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Revisitando el pan que no se amasa, o panadería para dummies

Saturday, December 5th, 2009

Basándome en la deliciosa receta de pan que no requiere amasar que posteó Itzpapalotl un tiempo atrás,  he de confirmarles que sí, de hecho es tan fácil hacer ese pan como dice Itz.

No knead Bred

Como notas al pie:

La masa es casi líquida. No está haciendo nada mal.  Cuando la saqué del tazón después de las 18 horas, la masa fluía por el mesón. Básicamente hay que echarle suficiente (o sea que muchísima) harina a la mesa, sobre la masa, y todo alrededor. La idea es que agarre un poco más de contextura, pero nunca será masa amasable. Por eso este pan no se amasa. No se puede.

Una vez que le echa suficiente harina, la masa va a mantener sus 3 dimensiones por los 15 minutos de reposo. Después que lo ponga nuevamente a crecer por 2 horas, otra vez se va a hacer líquido. Ahí es cuando enharinar muy bien el molde donde lo ponga a crecer será de suprema importancia. Así podrá sacarlo y ponerlo sobre el molde engrasado que ha calentado en el horno sin tanta maroma. casi que se va a chorrear del tazón gracias a la magia de la harina.

Una de las claves para saber si el pan está bien hecho es que suene hueco cuando se toca por debajo.  No es como que este tip le va a servir de mucho: cuando ya puede tocar la parte de abajo del pan es porque ya lo sacó del horno y ya está sobre la rejilla. Es como cuando la manera de reconocer una serpiente venenosa requiere que determine si tiene una textura de terciopelo o diminutos orificios detrás de los ojos.

En fin. Este pan quedó espectacular. La corteza es dura:  si tienen un juego para hacer fondue, ESTE es el pan que quieren usar porque no se les va a desbaratar.  También sería ideal para cocinar varios bollitos, ahuecarlos y servir una deliciosa sopa en su interior. Pero si es como yo, comerse un pan con tanta textura y tan buen sabor no necesita mayores aditamentos. Mantequilla, sal y listo.

Pan que no se amasa

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Ácido y dulce: barritas de limón

Monday, November 23rd, 2009

Un postre que podrá hacer en pocos minutos, con cosas que seguramente tiene en la despensa.  Delicioso, refrescante y dulce, apenas para disfrutar!

Primero busque en su cocina los siguientes ingredientes: harina, limones, azúcar, polvo de hornear, 1 barra de mantequilla.  Eso es todo. No necesita más.

Las barritas están compuestas de 2 partes: Una base tipo galleta y un relleno de limón.  Primero haremos la base.

Precalentar el horno a 350°F (180°C).

En un tazón mezclar

  • 1/2 taza de mantequilla suave (equivalente a una barrita)
  • 1 1/3 tazas de harina
  • 1/4 de taza de azúcar
  • Unas cucharadas de cáscara rallada de limón.

mezclando harina con mantequilla

Mezclar los ingredientes con un par de tenedores hasta que quede granuloso. Cubrir una refractaria de 8×8 pulgadas con la mezcla, cubriendo las esquinas y los costados.

la base en el molde

En realidad el tamaño de la refractaria es una sugerencia. Si tiene una más grande que eso, entonces tendrá que hacer un poco más de relleno. Si tiene una más pequeña, puede disminuir un poco el líquido, ya sea con menos huevos o menos limón.  Yo hice estas barritas en un recipiente de 9×11 pulgadas.

Sea como sea, meta al horno por unos 15 a 20 minutos. No tiene que estar dorada la superficie necesariamente, pero sí firme.

Ahora con el relleno. Mientras está la base en el horno, en un recipiente mezcle:

  • 3 huevos
  • 3/4 tz azúcar
  • 3 cucharadas harina
  • 1/4 cucharadita polvo de hornear
  • 1/4 taza de jugo de limón
  • ralladura de limón al gusto.

relleno de limón

Apenas esté bien batido o mezclado este relleno (pueden batirlo a mano o usar una licuadora) viertan el relleno sobre la base horneada y regresen la mezcla al horno. Esperen otros 20 minutos y las barritas estarán listas.

barritas cortadas y cubiertas

Deje enfriar y corte en cuadrados.  Para servir pueden espolvorear con azúcar el polvo o coco rallado, o pueden dejarlas así como están.

Si las va a vender o regalar, puede recortar los bordes altos para que queden cuadraditos parejos.  Si los va a llevar a algún evento, es mejor dejar la espolvoreada con azúcar para el último momento, puesto que se puede humedecer sobre las barritas y les quitará puntos en presentación.

Deli.

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Arroz Con Leche a Prueba de Tontos

Friday, September 11th, 2009

El arroz con leche es un postre que le recomiendo a todos que aprendan a hacer. En primer lugar, la casa les va a oler delicioso mientras se cocina, dándoles esa sensación de hogar, y en segundo lugar, sabe delicioso. Caliente o frío, es bueno tenerlo en el arsenal de recetas, sobre todo porque no demora nada en hacer y es de esas cosas que si lo haces y le das a tu mamá, ella quedará con la  certeza que triunfarás en el mundo.

arroz con leche calientito

arroz con leche calientito

Ingredientes:

1 tz de arroz
1 lata de leche condensada
1 lata de leche evaporada o crema de leche
1 pizca de sal
al gusto:
canela en astilla
clavos de olor
ralladura de limón
esencia de vainilla
opcionales:
coco rallado
pasas
ron

Pasos:

Si va a usar pasas, recomiendo que las ponga a hidratar un poco en ron, les da un sabor delicioso. Si no tiene ron, use el licor q más le guste que crea ud q vaya a rimar.

Poner a hervir 2 tazas de agua con la canela, el clavo y la ralladura de limón. Cuando hierva, si le molestan las astillas de canela y los clavos de olor, puede sacarlos y seguir. A mi no me molestan, así que yo los dejo por el look. Agregar la taza de arroz. Bajar a fuego medio hasta que se haga el arroz y se evapore casi toda el agua (para saber que el arroz está hecho, dele una probadita). Adicione aquí una pizca de sal, es la que va a sacar a relucir los sabores. Agregar la lata de leche evaporada, revolver y esperar a que hierva. En este momento es que puede usted agregar el coco y las pasas hidratadas en ron. Dejar cocinar otro ratito y agregar la lata de leche condensada y un chorrito de esencia de vainilla. Apagar.

Acá usted elige: si le gusta comer arroz con leche caliente (perfecto para un día frío) entonces sírvase, rocíe un poco de canela molida encima y dele viaje. Hay otros que les gusta el arroz con leche reposado. Si ese es el caso, transfiera el arroz con leche a copitas individuales o un recipiente grande, rocíe canela sobre la superficie y deje reposar antes de disfrutar.

arroz con leche enfriando
arroz con leche enfriando

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Almuerzo Agridulce

Wednesday, September 9th, 2009

Estuve fuera de la ciudad una semana, así que para evitar una crisis biológica en mi refri, pasé la mayoría de cosas que pude (y que entraban) al congelador.  Así que la fruta picada del desayuno pasó a congelarse, al igual que unas tortas de carne, cebolla larga y unas yucas para freir.  Como el nivel de hielo escarchado que hay en el congelador va ganando en volúmen al espacio disponible para guardar cosas, es tiempo de usar lo que está congelado, comérselo todo y poner a descongelar el aparato. Así que me preparé unas tortas de carne con salsa agridulce, acompañadas de yuquitas fritas y ensalada de cebolla y tomate.

pidiendo a gritos descongelada
pidiendo a gritos descongelada

Ingredientes:

Alguna proteína, en mi caso tortas de carne.

cebolla de cabeza y/o cebolla larga

fruta: en mi caso, papaya y piña en cubitos

tomate

palitos de yuca

limón

cualquier otra cosa que se le atraviese y se vea bueno

Primero la salsa agridulce.

En una olla sofreí unas tiras de cebolla blanca y unos trozos de cebolla larga picada. Sacar la mitad y guardarlo aparte, esto se lo agregaremos nuevamente a la salsa.  A fuego bajito,  echarle la papaya y piña en cubitos y un tomate maduro picado. El tomate suelta agua, así que ahí dejamos que con el calor se vaya descongelando la fruta y aguando la salsa.  Cuando ya podamos aplastar la fruta con la ayuda de una cuchara de madera, dejamos suavizar otro toque y podemos usar nuestra fuerza de brazo para hacer una pulpa de todo lo que hay en la olla, o si quieren y son perezosos como yo, licuen el contenido de la olla. Entonces llega la hora del sabor. Súbanle la temperatura a la ollita (fuego medio está bien) y sigamos!

Como buena refri de persona soltera, la mía usualmente está llena de condimentos y pocas cosas además de ello. Aproveché para hacer una buena mezcla. El gengibre que sobró del sushi de hace unas noches? para la olla. Unas cucharadas de salsa de tomate.  Aprovechando lo que tengo sembrado en unas macetas también le eché orégano, hierbabuena, cilantro y unas hojas de albahaca, todo fresco.  Una cucharada de salsa Hoisin. Salsa china.   No se olviden de la sal. Para esta salsa, todo se vale. Vayan probando mientras echan en la olla para ver qué les cuenta su paladar. Yo no tenía en casa, pero me imagino que también hubiera salido  rica con  otras cosas como mostaza o un chorrito de vino o vinagre, más especias, restos d la salsa chunky, un poco de picante, mantequilla de maní, un trozo de cubito maggi, pimienta, etc. O eliminen cualquiera de los ingredientes que no les gusten. Sustituyan las frutas por las q tengan en casa. Ustedes verán.

Agreguen la parte de la cebolla sofrita que reservaron anteriormente, para darle textura y dejen la salsita cocinándose y revuelvan de vez en cuando. Yo sólo tengo 2 hornillas en mi cocina, así que saqué la salsa del fuego y después la volví a colocar al fuego hacia el final de la preparación.

La carne y las yuquitas

Ahora en una olla con 3 dedos de aceite caliente, pongan las yuquitas para freir (yo puse 3 palitos).  A medida que van dorando, les van dando vuelta para que queden parejitas y crocantes.   En un sartén echen un poquito de aceite y pongan a cocinar la torta de carne, le van dando vueltas a medida que se va cocinando. Las yuquitas quedarán listas antes que las tortas de carne. Sáquenlas de la olla y las ponen sobre una toalla de papel de cocina para que escurran. No se olviden de revolver la salsa y que no se seque mucho si todavía la tienen al fuego. Si no estaba al fuego, quiten la olla con aceite caliente con cuidado, y pongan la salsa a fuego bajo para que se caliente otra vez.

Ahora a emplatar. Un poco de cebolla y tomate con sal y jugo de limón como ensalada, las yuquitas a un lado y la torta de carne con la salsa agridulce por el otro.

Este plato me lo imagino delicioso también con carnes blancas como pollo o cerdo, o con pescado.


el almuerzo

el almuerzo

Buen Provecho!

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Bayas: solas y en pancakes

Thursday, July 19th, 2007

Uno de esos pequeños placeres de mi vida es sentarme a comer bayas. Como sea: Cerezas, fresas, moras, frambuesas, arándanos y demás. Directo de la planta y sin lavar ni preocuparse de contaminación ambiental ni boñiga que le hubiera caído de rebote. De una canastita plástica después de que hayan dado un paseo por el supermercado y lleguen a mi desde otras latitudes, o en una bolsita donde han sido colocadas cariñosamente por una vendedora en un mercadito de agricultores en un pueblo en Maryland.

  Pancakes de arándano

pancake arandano

  Utilice su receta favorita para hacer panqueques. Inclusive si lo único que ello implica es abrir una caja y adicionar agua. Calcule  1/4 de taza de arándanos por persona. Lo importante es mezclarle unos arándanos a temperatura ambiente (no congelados) antes de que la masa vaya al sartén. Éste  debe estar a temperatura media y con un chorrito de aceite o spray antiadherente encima para que no se pegue la masa.   Cocinar por ambos lados, servir.

A mi me gusta comerlos con mantequilla y miel, pero también puede probarlos con un poco de azúcar impalpable espolvoreada encima. O ponga las bayas de su preferencia con un poco de azúcar en una olla y cocínelas hasta obtener una mermelada y úsela sobre el panqueque. Como todas las recetas de este blog, experimente. Utilice fresas, frambuesas, o cualquier otra fruta que tenga al alcance de sus manos.

Si no quiere molestarse con hacer panqueques, nada más sirva las bayas con un poco de crema batida y siéntese a disfrutarlas. O sáquelas al jardín en un tazoncito y cómaselas lentamente mientras siente la brisa acariciarle la frente y el pasto hacerle cosquillitas a sus pies descalzos.

berries with cream

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Canastitas de Merengue

Sunday, July 1st, 2007

merengue

Tengo que agradecerle a Justina mi amor por los merengues. Fue ella quien una vez me pidió un merengue de los que tenía en mi bolsita plástica comprada en el supermercado, lo probó, declaró que no estaba “tan rico como los que ella hacía” y enseguida nos entró a mi hermana y a mi a la cocina y nos enseñó a hacerlos.

Un merengue parece cosa problemática, pero es de esas maravillas de la cocina que se hacen en un abrir y cerrar de ojos e impresionan a cualquiera. Si una niña (o 2) de siete años pudieron aprender a hacerlos y repetir la acción por lo menos una vez a la semana durante un par de meses, creo que las probabilidades están de su lado para que usted también pueda aprender y volverse un experto.

2 claras de huevo

media taza de azúcar

vinagre

Equipo:

tazón de vidrio o metal mediano para batidora

horno precalentado a 350F

batidora

Primero las advertencias del caso: todo lo que use para hacer merengues tiene que estar perfectamente limpio, seco y sin grasa. Lo que yo hago para asegurarme de eso es primero lavar y secar todos los implementos y luego mojar una servilleta con un poquito de vinagre y pasárselo a todas las superficies que van a entrar en contacto con las claras. Rezar también ayuda.

Separe las claras de las yemas. Es más fácil separar huevos cuando éstos están fríos, sin embargo para batir las claras éstas deben estar a temperatura ambiente. Hoy yo separé las claras de las yemas y dejé las claras reposando una media hora mientras me fui a bañar.

Sobre el azúcar: unos dicen que tiene que ser azucar impalpable, glass, en polvo, como la llamen. Otros que debe derretirse, que quede en punto hilo y después agregar este jarabe a las claras. Yo hice estos con azúcar granulada… y tampoco esperé hasta que se incorporara totalmente y no se sintieran los granitos. Así que se vale cualquier método, ahí hay espacio para la experimentación.

Ponga las claras en el tazón de la batidora. Comience a batir. Cuando las claras estén espumosas, agregue de a poquitos el azúcar. Bata. Agregue más azúcar. Bata. Otro poquito. Bata más. Cuando haya agregado todo el azúcar a la mezcla siga batiendo. Bata en la máxima potencia hasta que en vez de espuma lo que vea sea una sedosa superficie brillante donde queda marcado cada movimiento de la batidora. Si usted puede darle vuelta completa al tazón con las claras y nada se cae, ha logrado el punto perfecto. Dese una palmadita en la espalda y no bata más.

Ponga la mezcla en cucharadas sobre un molde para galletas SIN ENGRASAR. Yo uso una de esas superficies de silicona para hornear, y las recomiendo. Tambien puede poner la mezcla en una manga repostera o como en mi caso, en una bolsa ziploc a la que después le quitará una esquina.

Yo hice formas de niditos o canastitas. Meta el molde al horno y apáguelo. Así es. Con el calor que queda se cocinarán, más bien, se secarán. A las 2 horas deberían estar secos. Yo no aguanto mucho así que estoy abriendo y cerrando el horno y usualmente no me quiero esperar las dos horas y mejor enciendo el horno en 200 y lo dejo encendido unos 20 minutos antes de volverlo a apagar.

Cuando ya estén listas, parecerán niditos de estereofón. No pesan nada y saben a copitos de azúcar. Ahora puede rellenarlos con pudín, con frutas, con flan, con gelatina, con helados, etc etc etc. y servirlos inmediatamente. Si quiere conservarlos métalos en un tupperware y manténgalos en un lugar fresco fuera del refrigerador.

Buen provecho!

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