Estuve fuera de la ciudad una semana, así que para evitar una crisis biológica en mi refri, pasé la mayoría de cosas que pude (y que entraban) al congelador. Así que la fruta picada del desayuno pasó a congelarse, al igual que unas tortas de carne, cebolla larga y unas yucas para freir. Como el nivel de hielo escarchado que hay en el congelador va ganando en volúmen al espacio disponible para guardar cosas, es tiempo de usar lo que está congelado, comérselo todo y poner a descongelar el aparato. Así que me preparé unas tortas de carne con salsa agridulce, acompañadas de yuquitas fritas y ensalada de cebolla y tomate.

- pidiendo a gritos descongelada
Ingredientes:
Alguna proteína, en mi caso tortas de carne.
cebolla de cabeza y/o cebolla larga
fruta: en mi caso, papaya y piña en cubitos
tomate
palitos de yuca
limón
cualquier otra cosa que se le atraviese y se vea bueno
Primero la salsa agridulce.
En una olla sofreí unas tiras de cebolla blanca y unos trozos de cebolla larga picada. Sacar la mitad y guardarlo aparte, esto se lo agregaremos nuevamente a la salsa. A fuego bajito, echarle la papaya y piña en cubitos y un tomate maduro picado. El tomate suelta agua, así que ahí dejamos que con el calor se vaya descongelando la fruta y aguando la salsa. Cuando ya podamos aplastar la fruta con la ayuda de una cuchara de madera, dejamos suavizar otro toque y podemos usar nuestra fuerza de brazo para hacer una pulpa de todo lo que hay en la olla, o si quieren y son perezosos como yo, licuen el contenido de la olla. Entonces llega la hora del sabor. Súbanle la temperatura a la ollita (fuego medio está bien) y sigamos!
Como buena refri de persona soltera, la mía usualmente está llena de condimentos y pocas cosas además de ello. Aproveché para hacer una buena mezcla. El gengibre que sobró del sushi de hace unas noches? para la olla. Unas cucharadas de salsa de tomate. Aprovechando lo que tengo sembrado en unas macetas también le eché orégano, hierbabuena, cilantro y unas hojas de albahaca, todo fresco. Una cucharada de salsa Hoisin. Salsa china. No se olviden de la sal. Para esta salsa, todo se vale. Vayan probando mientras echan en la olla para ver qué les cuenta su paladar. Yo no tenía en casa, pero me imagino que también hubiera salido rica con otras cosas como mostaza o un chorrito de vino o vinagre, más especias, restos d la salsa chunky, un poco de picante, mantequilla de maní, un trozo de cubito maggi, pimienta, etc. O eliminen cualquiera de los ingredientes que no les gusten. Sustituyan las frutas por las q tengan en casa. Ustedes verán.
Agreguen la parte de la cebolla sofrita que reservaron anteriormente, para darle textura y dejen la salsita cocinándose y revuelvan de vez en cuando. Yo sólo tengo 2 hornillas en mi cocina, así que saqué la salsa del fuego y después la volví a colocar al fuego hacia el final de la preparación.
La carne y las yuquitas
Ahora en una olla con 3 dedos de aceite caliente, pongan las yuquitas para freir (yo puse 3 palitos). A medida que van dorando, les van dando vuelta para que queden parejitas y crocantes. En un sartén echen un poquito de aceite y pongan a cocinar la torta de carne, le van dando vueltas a medida que se va cocinando. Las yuquitas quedarán listas antes que las tortas de carne. Sáquenlas de la olla y las ponen sobre una toalla de papel de cocina para que escurran. No se olviden de revolver la salsa y que no se seque mucho si todavía la tienen al fuego. Si no estaba al fuego, quiten la olla con aceite caliente con cuidado, y pongan la salsa a fuego bajo para que se caliente otra vez.
Ahora a emplatar. Un poco de cebolla y tomate con sal y jugo de limón como ensalada, las yuquitas a un lado y la torta de carne con la salsa agridulce por el otro.
Este plato me lo imagino delicioso también con carnes blancas como pollo o cerdo, o con pescado.

el almuerzo
Buen Provecho!
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