Archive for the ‘San Guchito’ Category

birraburguesas

Friday, November 6th, 2009

Hamburguesas y cervezas: dos cosas maravillosas juntas. Si la vida fuera justa siempre sería verano, siempre sería una noche cálida en la compañía de amigos, sin mosquitos y con música, en un patio iluminado y con una barbacoa. Habría hamburguesas y como no, cervezas. Habría quizás perros y niños jugando sin molestar a nadie. Habría suficiente hielo y suficientes sillas, y nadie tendría que irse temprano y la idea de ir a meter los pies al río a la media noche no estaría automáticamente descartada.

Pero la vida no es así. Afuera está lloviendo y mi marido se ha ido de viaje, tengo hambre, tengo unos veinticinco mensajes urgentes en el inbox y si llueve más, es posible que tenga que salir a la intemperie helada en botas de hule, a cualquier hora de la noche, a destaquear un drenaje en la cochera. Pero no todo es trágico: en mi refrigeradora está todo lo que se necesita para hacer deliciosas hamburguesas con cerveza. No hace falta decir que se necesita una cerveza bien rica, ojalá pesadita y no demasiado tropical. En este caso, tengo una Big Daddy IPA, de una cervecería que queda a 3km de mi casa y que produce todo tipo de maravillas.

big daddy IPA

Como estoy comiendo sola, las cantidades son mínimas. Por suerte en esta receta prácticamente todo es al ojímetro. Primero hay que poner un poco de migas de pan en un recipiente, en este caso fue como media rebanada de pan integral. Agregué 1/4 de libra de carne molida (si usted no come vaca, algo perfectamente comprensible, puede ser pavo, cordero o cerdo), un huevo, cebolla picada, sal y pimienta, un par de dientes de ajo, un poquito de tomillo si quiere, y por supuesto la cerveza que sea necesaria para conseguir buena consistencia. Normalmente se le pone a las hamburguesas salsa Worcestershire, pero la Salsa Lizano queda aún mejor.

ingredientessalsa lizano

Las instrucciones son sencillas: mézclelo todo con las manos bien lavaditas. Si la mezcla va quedando muy aguada, póngale un poquito más de migas de pan. Si la mezcla va quedando muy seca, más cerveza. Eso si, ojo que no queden muy secas. Una vez que la mezcla está hecha se deja descansar por media hora para que se junten los sabores.

ya todo juntodescansando

Después de esperar un rato se forman las tortas de carne y se cocinan de su forma favorita. A mi me salieron tres. En el escenario ideal se hacen a la barbacoa, pero en mi noche solitaria y tormentosa las hice en un sartén a fuego bajo, con un par de gotas de aceite. Una vez cocinada al punto que se prefiere, es cuestión de agregarle sus condimentos y vegetales preferidos y ponerla, sin demasiada imaginación, entre dos pedazos de pan. Acompáñela con confianza, con el resto de la cerveza.

tarán!

Qué le parece? También podría haber salido en el carro, bajo la lluvia, hacia uno de esos lugares con una ventanilla iluminada por el neón, y comprarme una hamburguesa de dos dólares. Ahora, puede que la noche sea un poco triste, pero no hay por qué hacerla del todo miserable, cierto?

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Sopa + Sandwich, la pareja perfecta.

Monday, March 16th, 2009

Comer sandwich con sopa es una sana costumbre que nos acompaña desde tiempos inmemoriales, y de la cual los restaurantes de comida rápida se han querido apropiar como propuesta “suya” e “innovadora” (ajá). El tema es sencillo: la sopa servida como plato principal satisface mucho, pero por poco rato. De ahí la idea de agregarle pan. Y si el pan viene acompañado de “todo lo rico” -el pan es la excusa perfecta para comer “todo lo rico”- entonces mucho mejor.

Sopa + sandwich es una de las comidas más fáciles de preparar en casa, solo requiere de poca dedicación y un tanto de creatividad. En mi casa, donde siempre hay verdura y casi nunca hay carne, esta combinación es de las que frecuentan la mesa con mayor regularidad, y nadie se queja: nada más sabroso que una comidita completa, liviana y prêt-à-porter, que además deja la cocina casi limpia, como si nadie hubiera pasado por ella en las últimas horas.

Las dos recetas que siguen a continuación alimentan cuatro barrigas hambrientas, y se preparan en 1 hora: sin pena, pero con mucha gloria.

Crema de ayote (calabaza) y espinacas.

Para preparar la crema, que es lo que demora más rato, puede comenzar un ratito antes. Va a  necesitar ingredientes básicos, y con el ayote lo mejor es que no necesita agregar ningún artilugio que espese la crema: el ayote es un espesante por excelencia.

Necesitará, para cuatro platos:

- 1/2 kilo de ayote sazón.

- 5 dientes de ajo.

- 1 rollo de espinaca fresca.

- Las raíces bien lavadas de un rollo de culantro.

- 1/2 cebolla cortada en cubos.

- 6 ó 7 hojas de albahaca fresca.

- Sal, pimienta, chilito al gusto.

- Aceite de oliva.

En una olla bien onda, coloque el ayote cortado en pedazos medianos, 3 ajos enteros y las raíces de culantro. Cubra con agua y lleve a fuego medio hasta que el ayote esté suave. Reserve TODO – no bote el agua, ni los “olores”-. Deje enfriar para que no se queme los dedos separando el ayote de la cáscara (detalle: el ayote se cocina con cáscara, no se pela).

Aparte, haga un sofrito con las hojas de espinaca, la cebolla y los ajos que sobraron. Cuando está suave la espinaca, quítela del fuego y colóquela en la licuadora. Haga lo mismo con el ayote (que ya descascaró) y las hojas de albahaca. Licue todo muy bien, agregando agua de la cocción para facilitar el trámite (no mucha, para que no quede aguada). Lleve de nuevo a fuego medio durante unos minutos, y solo en ese momento aproveche para salpimentar. De toque final, agregue un chorrito de aceite crudo y revuelva enérgicamente (en realidad, no pare de revolver nunca: el ayote es muy espeso y comenzará a burbujear al primer hervor. Cuando esto pasa, si no se mueve la crema, usted se quema el alma y la cocina queda hecha un desastre).

Sandwich de aguacate, morrones y queso de cabra.

Este sandwich es ideal para acompañar la crema de ayote y espinaca, cuyo sabor es muy suave y bastante aromático, por el contraste de sabores. Para que el sandwich que de perfecto, le recomendamos utilizar como base un pan de papa, que por más pesado y

harinoso, le aportará todos los nutrientes necesarios para que no se esté muriendo de hambre otra vez dentro de media hora. Para los 4, va a necesitar:

- 1 aguacate grande.

- 1 bollo de pan de papa cortado en lonjas de unos 4 cm de grosor.

- 2 morrones pelados, sin semillas, cortados a la mitad.

- 1/4 kilo de queso de cabra seco (ojalá con especias).

- Lechuguita.

- Mostaza dulce.

- Aceite de oliva.

El pancito, llévelo un ratito al horno con un poquito de aceite. Déjelo tostar y luego haga lo que usted sabe hacer: sanguchito.

Coma y sea feliz. Y… ¿qué tomar?

Obvio: cerveza fría. ¿Que no le va? Digamos que no importa: hoy es sábado y usted va a dormir la siesta después de almorzar.

Provecho.

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Crema de chiles dulces rostizados y tomate. Para acompañar con el sandwich de Feli*

Monday, July 9th, 2007

*variación criolla de una comida completa holandesa.

Me encanta el tomate: lo amo. El affair más largo de mi vida comenzó cuando de chiquitilla me robaba un tomate y un puño de sal de la cocina y salía disparada para el patio a comer sentada debajo de un palo. Con el paso de los años, esta cosita roja y brillante se ha convertido hasta en adorno – porque las matas se ven lindísimas cuando comienzan a florear- y yo me he ido enterando de que me gusta más la comida italiana que la thai porque lleva tomate y punto.

Con los chiles dulces no. Con ellos me pasó lo que les contaba el otro día. De chiquitilla se los sacaba a la comida, y no soportaba ni el olor. Pero bueno, después de años y años y cambios de gusto y experimentos, acabé por incorporar el chile dulce a mi lista de compras y ahora es un must en la cocina de casa.

Con las dos cosas juntas se pueden hacer maravillas, y esta de abajo es una de las que más me gustan.

Crema de chiles dulces rostizados y tomate. (rinde para 4)

Qué?

8 tomates medianos

2 chiles dulces grandes

1/4 l de agua

4 dientes de ajo cortados que ni se vean

1/2 cebolla roja pasada por el procesador o cortada en cubitititititos

Tenga a mano: aceite de oliva, sal, pimienta, chipotle y azúcar.

Cómo?

Si tiene parrilla, puede poner los tomates y los chiles dulces partidos a la mitad y trabajarlos como en una parrillada corriente hasta que estén suaves y la cáscara se desprenda con solo tocarla. Si no, ponga a hervir agua en una olla mediana y al hervor meta los tomates de uno en uno, en una cuchara de servir sopa, para que la cáscara salga.

Mientras lo de arriba, caliente el horno a 250 C y frote los chiles dulces con aceite, sal y pimienta. Colóquelos en la parrilla del horno, en la reja más alta (para que en la de abajo pueda mantener la bandeja del horno y esta recoja el líquido que pueda resultar de la operación). Con los chiles hay que tener paciencia si los prepara al horno, se tardan un buen rato para estar a punto, como una media hora -si tiene suerte-.

En lo que se le cocinan los chilitos, vaya sacando las semillas de los tomatitos y échelos a la licuadora con poquitos del 1/4 de litro de agua. Bata hasta deshacer. Coloque una cacerola (ojalá antiadherente) al fuego y caliente un par de cucharadas de aceite. Allí se sofríen los ajos y la cebolla. Cuando ya estén doraditos, agregue la pasta de tomate que acaba de hacer y dele fuego lento hasta que saque una espumita color naranja a la superficie. Cuando esto suceda, saque del fuego y reserve.

Seguro que ya están los chiles dulces, así que sáquelos del horno en un plato y proceda a quitarles la cáscara -cuidado se quema, que esa quemada es brava- Parta los chiles a la mitad y sáqueles las semillas. De la crema de tomate que ya cocinó, saque media taza y colóquela junto con los chiles en la licuadora. Agregue esta mezcla a la cacerola de la crema y vuelva a llevar al fuego. Condimente, ya sabe: algo de sal, pimientita, azúcar hasta que saque el ácido (cuidado va a hacer una miel por dior, de cucharadita en cucharadita y si acaso 3) y una punta de cuchara de chipotle.

Deje cocinar a fuego lento hasta que peguen los sabores, y si ve que se le hacen muchos grumos, pásela por el colador antes de servir.

Para acompañar: El sandwich de Feli

Feli es mi amiga vegetarianísima, por lo que encontrarle un sándwich fue nada más descartar la carne y remitirse a los hechos. En holanda se sirve el pan blanco con queso fresco y lechuga para acompañar las cremas -que parecen ser la única opción alimentaria del país- y así darle un poco más de cuerpo a la comida. El sandwich de Feli tiene un par de variaciones de preparación que le dan un toque más interesante al saborcito, y que bailan un vals con la crema que acabamos de preparar.

Qué?

2 bollos de especias y nueces (yo las compro en Automercado)

mostaza dijon

miel de abeja

yogurt natural

queso para derretir (semiduro, cremoso, palmito, solo cuide que no sea muy salado)

1 lechuga criolla

Cómo?

Parta los panes a lo largo y póngalos en la bandeja del horno. En un recipiente de vidrio coloque dos cucharadas de mostaza, una de miel y una de yogurt. Mezcle a velocidad brazo hasta que se junten los ingredientes. Unte la mitad de esta mezcla en una de las caras del pan, y encima coloque las lonjas de su queso favorito (solo en una de las caras del pan). Lleve al horno y aproveche el calor que quedó de los chiles, hasta que el queso derrita. Saque y unte el resto de la mostaza en la otra cara del pan, y sobre esta coloque las hojas de lechuga bien lavadas y secas. Junte las caras para armar y presione con la mano (otra vez sin quemarse) para juntar bien. Parta cada bollo a la mitad y ya tiene 4 sandwiches para los 4 afortunados que van a comer crema con pan :)

Que aproveche

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El sandwich de Dani

Wednesday, July 4th, 2007

Uno de mis hobbies favoritos desde que me gusta la cocina, es invitar gente linda a probar sandwiches: preparo varios de diferentes tipos e invito a la gente varias veces, si es necesario, hasta que encontramos El Sandwich. Ese sandwich que le sacará las babas cuando lo recuerde y que será el culpable de que esa linda personita comience a almacenar cositas ricas en el refri de la casa.

Yo no tengo sandwich favorito -bueno, creo que cuando pruebe el de la receta de Medea me voy a enamorar- pero sí tengo varios amigos que ya tienen el suyo después de varios experimentos. Este de hoy, el de Dani, tal vez no sea “el favorito, favorito ” de Dani, pero cuando vamos de pic-nic es un must.

De compras.

1 lata de pimientos morrones (los puede hacer usted en la casa, si ocupa la receta, se la pasamos)

1/4 kg de queso Edam envejecido

1 pan francés fresquito, que venga saliendo del horno

mostaza dijon de semilla entera

3 ramas de albahaca fresca

1 lata de aceitunas negras  sin hueso

4 peras españolas bien maduras

1 botella de vino tinto (un tempranillo catalán sabe riquísimo con queso Edam, pero puede comprar el que más le guste, el que le alcance o algún otro que le hayan recomendado).

Cómo?

El sandwich se prepara cortando el pan y untando la mostaza en  ambas tapas. Coloque un par de buenas lonjas de queso, un  morrón y unas hojas de albahaca. Se come en frío.

Las peras y las aceitunas son para acompañar, quedan riquísimas al lado del sandwich. Beba y coma y repita.

Salud!

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