Pizza para desayunar
Tuesday, April 13th, 2010La inspiración vino de un buen lugar que nos encanta. ¡Estamos ante la pizza de desayuno! Esto de combinar dos buenas cosas (desayuno y pizza, cerveza y helado, vino tinto y carne) nos encanta. Todo lo bueno debería combinarse con otra cosa buena, para que sea el doble de bueno
La inspiración. Yo no tenía tocineta, no me gusta la idea de ponerle chives o perejil a mi pizza y tengo una forma distinta de preparar la pasta. Además, no me gustan las yemas suaves, entonces cocino los huevos un poco más que el resto de la gente. Tengo este bowl con una taza de harina, 1/2 cda de levadura instantánea, 1 pizca de sal y otra de azúcar y 1/2 cdita de aceite de oliva:

A esta mezcla le agrego media taza de agua tibia a los poquitos. Es mejor lo tirarla toda de una vez, porque luego queda muy aguada la masa y hay que ponerle más harina, y comenzamos con la jugadera (como cuando una decidía cortarse la pava en la casa y terminaba con un pelón espantoso porque de tanto tratar de emparejársela se la apiaba toda). Mezclando y mezclando con los dedos, vendría a quedar algo así:

Y como eso hay que dejarlo reposar un rato, vamos a lo importante: lo que va encima de la pizza. Siempre he visto la pasta de pizza como un lienzo en limpio, sobre el que una puede crear obras de arte. Y bueno, ¿qué mejor que comenzar con una base de los más variados y deliciosos quesos? Revuelque su nevera a ver qué encuentra…

Sí… parmesano, queso maduro con chile picante, un parmesano más maduro, otro queso maduro pero con comino y mozzarella. Mucho queso. Yo me emociono rayando, y al final, para una pizzita peque como las de desayuno saco más de 1 taza.

Y bueno, eso. Ahí está. Mucho queso, mucho queso. Ahora que ya tiene esto listo, podemos volver a la pasta que estaba reposando por ahí. Y entonces extendemos esa pasta con los dedos (le pusimos aceite para que quede más suave y sea más fácil de manipular) sobre el fondo de un molde redondo pequeñito. Yo usé uno de 9 pulgadas que tengo para hacer flan.

Y ya encima, usté pone lo que va. Un par de cucharadas de pasta de tomate (esta es un sobro de una pizza anterior). Vea qué rico (la mae que tomó mil fotos).

Y encima, 1/4 de cebolla morada en julianas, y el queso mozzarella.

Y después el resto del queso! Más y más queso, todo el que quiera (yo en el momento de preparación de esta pizza, obviamente estoy recuperándome de unos cuántos traguitos de más que me tomé el día anterior, por eso quiero mucha grasa).

Y ya aquí, los huevitos. Le pongo dos porque invité al carrot a desayunar. Uno para cada uno. O si quiere ponerle más, pues bueno, eso queda a gusto suyo.

Y bueno, lo que decía. No me gusta la yema suave, entonces gratiné un poquito para que se cocinaran. Tampoco es cuestión de secarlas hasta que se pongan azules, pero bueno, no me gusta que chorreen y ya. Entonces, unos 15 minutos de horno a 200ºc, más un poquito por encima. Revise la pasta siempre, porque como es más gruesa se cocina más despacio.

Un poquito de albahaca fresca cortada en pedacitos. Y la cortamos en cuatro pedazos, dos para cada uno. Y hago incapié en el asunto de “para cada uno” porque esta pizza es TAN rica que quien se acaba sus pedazos de primero quiere levantar más sin que el otro se entere
La servimos con un cappuccino con dulce de leche. Y bueno, después hay que acostarse a dormir un ratito más, así que créame: este es el legítimo desayuno de domingo.

¡Que le aproveche!
visto 8112 veces por 1677 visitantes










