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Comida avant-garde para rezo de primer aniversario

Tuesday, October 16th, 2007


De lo que se trata aquí es de hacerles la boca agua… No de poner una receta…

Es joda… La cosa es que para celebrar (aunque suene medio bizarro, en casa sí celebramos) el primer aniversario de la partida de Guga, las altas cúpulas del gobierno familiar decideron hacer tres rosarios-almuerzo-misa-café de la tarde. Como yo no soy muy amiga de rezar, me escondí alegremente en la cocina a ordenar los últimos detalles del almuerzo.

La comida consistió en un arroz blanco acompañado de ensalada verde, picadillo de papaya y salchichón, tortillitas palmeadas y pozol de gallina (más bajo en grasas que el de cerdo). Pero bué… en la primera entrega, la de hoy, vamos a poner la receta más sencilla de las dos (me refiero al pozol y el picadillo, que el arroz y la ensalada vamos, mandaría que no sepamos hacer arroz y ensalada…)

Picadillo de papaya con salchichón (como lo hacía Guga).

Ingredientes.

Las papayas tienen que estar verdes… aclaramos antes de que se presente cualquier confusión. Para una comida monstruosa de picadillo se necesitan al menos 3 kilos de papaya picada (la puede picar en el procesador de alimentos).

6 ajos, 2 cebollas medianas, 1/2 chile dulce, 3 ramas de apio (todo finamente picado).

Sal, pimienta, aceite, 1 cucharadita de achiote, y sazón al gusto (puede utilizar comino, semillas de cilantro molidas, consomé de pollo, sazón completa… lo que le apetezca).

1kilo de salchichón cortado en cuadritos chiquititicos.

Y cómo lo hace?

Las papayas primero hay que conseguirlas… esto puede ser un dolor de orto si una vive en la ciudad. Lo que hago a menudo es hacer dos viajes al mercado: en el primero encargo papayas verdes al chinamero consentidor. En el segundo las recojo. Si no, no hay como… Una vez que usted tenga sus papayitas en la casa, hágales unos cortesitos superficiales (a lo largo) en la cáscara. Esto sirve para sacar la mancha. Déjelas reposar en la pila durante una media horita y después sí: deles una lavadita, pélelas, pártalas en pedazos, sáqueles las semillas y píquelas en pedazos. Esos pedazos van al procesador de alimentos a picarse finito finito (si usted tiene máquina de moler, mucho mejor, dele viaje).

Asumiendo que en efecto usté ya picó todo lo demás que lleva el picadillo, podemos poner una sartén grande al fuego. Un poquitín de aceite, no más para que no pegue, y ahí agregamos el salchichón. Lo vamos a cocinar hasta que se le salga la grasa y esté tostadito. Mientras tanto, la papaya picada la ponemos en una tina grande (como las de lavar ropa) con agua y un buen poco de sal. Esto es para sacarle el resto de la mancha. Amase con las manos limpias para que la sal se revuelva en el agua, y después de unos 5 minutos éche la papaya a una funda de almohada limpia. Tranquilícese, la funda no se va a manchar. Y sí, leyó bien, hay que echar la papaya en una funda. Cuando ya haya puesto toda la papaya en la funda, hágale a esta un nudo liviano en la boca y váyase para la lavadora. Ponga la funda en la centrífuga y programe 5 minutos de centrifugado. (Vaya revise el salchichón, no sea que se le queme).

Listos el salchichón y la papaya, ponga a sofreír todos los demás ingredientes en una sartén grandota, grandota (si tiene un wok, éxito). Déjelos un rato para que se peguen los sabores y se deshaga en achiote. Agregue la papaya (el salchichón todavía no), unas 3 cucharadas de agua, revuelva muy bien para que la papaya agarre color, tape, baje a fuego lento y vaya siéntese a ver tele. O la leer, lo que prefiera. Cada tanto venga por la cocina a darle unas vueltitas al picadillo para que no se pegue en el fondo. Dele tiempo, que dura un rato en cocinarse, pues lo estamos “sudando”. Una probadita para checar la textura no está mal después de los primeros 15 minutos de cocción. Tal vez todo el proceso se tarde una media horita. No tiene que quedar suavecitico porque pierde la gracia. Usté y su paladar sabrán cómo les gusta más.

Justo antes de servir, incorpore el salchichón. Mezcle bien y deje al calor un par de minutos más… El resto es cuestión de gustos: yo lo prefiero con tortillas y un café negro recién hecho. Pero se puede comer a cualquier hora y con lo que más se le antoje.

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