Ayudarse un poquito
Últimamente andamos de locos por casa: que ya casi abrimos, que todavía no, que hay que pagar las cuentas, que el seguro vence… Nunca nada me había bajado tanto las defensas como este intento de emprender un nuevo negocio. No niego la emoción: hace años, cuando comenzamos con Itz, Medea y Liz a bloggear en
Cada bocado es oro
Hace unos años, íbamos a la feria muertos de risa. Había una frase común en nuestro paseo, que salía de la boca de una persona muy querida “a ver, ¿qué quiero que se me ponga malo en la refri esta semana?”. Dicho esto, el amigo escogía un par de berenjenas bien ricas, sabiendo que no
El miedo como motor
Durante varios meses he venido dándole vueltas en la cabeza a un nuevo proyecto. Todavía no me atrevo a hablar de él: soy de campo, creyencera, y me da miedo que por hablar mucho se me “sale”. El asunto es que entonces he estado ocupadísima. Eso no significa que no coma, como todos los días,
Volver
Hace varios meses nos fuimos por un rato. Queríamos ordenar la casa, acomodar las cosas, facilitarle la navegación a usted que nos visita. La espera fue larga pero aquí estamos. Gracias al excelente trabajo de Pymes Innovation les damos la bienvenida al nuevo sitio. A nosotras también nos está costando acostumbrarnos: es parte del cambio. Cambios
Escabeche de sandía
Lo conocí en Ciudad Colón y me lo presentó Marco González, que es un excelente chef de comida vegetariana. La primera vez que lo hice en Pérez Zeledón, fue para una cena de navidad en la que convertimos la casa de tío Maco en una cantina y decidimos cenar chifrijo, costilla con yuca, patacones, arroz
Coleslaw
Ajá, ensalada de repollo. Yo quería hacer un pic nic ayer. Al final no salió porque a veces las cosas salen mejor de lo que una las planeó. Imagine el cuadro: feria del agricultor, repollos tiernos, verdes y morados. Cebollas en trenza, limones amarillos. ¿A quién no le van a dar ganas? Ahora pare el
Ensaládese
Sí: justamente porque no hay tiempo es que no he vuelto a postear. No sé cuál será la excusa de mis cómplices, pero presumo que anda por ahí mismo. Una cocina, pero no tiene tiempo para tomar fotos. O cocina fuera de la casa. O cocina y tiene tiempo para tomar fotos, pero se le
Punta de solomo en salsa de queso azul
Sí, carne. Vaya cosa. Es más, carne con queso, que viene a ser algo todavía mejor. Debo admitir que en estos asuntos prefiero no meterme mucho: en general prefiero que alguien más cocine la carne que me voy a comer, pero bueno, hay días de días, y este es uno de esos en los que
Trucha y pomelo con invitado especial
Dani cocina cada vez más rico. De vez en cuando, así, como por conmover, me prepara unas delicias que parecen caídas del cielo. Lo mejor es que cuando lo llamo al súper para indagar sobre la sorpresa, con la necedad que me caracteriza qué vas a hacer, qué estás comprando… él responde de la misma
¡Encamótese!
Suculento, dulzón, suavecito, delicioso. Camote. Much@s lo conocimos en la olla de carne, o en algún puré que nos aturugaba la mamá a la altura de los 8 meses… A much@s no les gusta… Tal vez porque se lo tenían que comer a la fuerza. A mí me gustaba que me mandaran a recogerlos del

Comentarios recientes